Lisbán Correa, había despachado par de trancazos por encima de la barda del jardín derecho, pero la madre naturaleza detuvo el partido empatado en el 7mo inning

La lluvia opacó jonrones de Lisbán Correa y el duelo con Granma

Por Boris Luis Cabrera

Un tremendo aguacero hizo acto de presencia hoy en el estadio Latinoamericano rompiendo los abrazos en el marcador y espantando a las fieras a sus cuevas, mientras los fieles en las gradas regresaban decepcionados a casa sin poder ver el final de la película.

El diluvio llegó en el cierre del “lucky seven” cuando cada bando había pisado la goma del home-plate cinco veces y los Leones de la capital preparaban un ataque con su mejor tanda, la misma donde Yoandry Urguellés ya había alcanzado dos veces en el partido la primera almohadilla (hit y base por bolas) y el fenómeno del momento, Lisbán Correa, había despachado par de trancazos por encima de la barda del jardín derecho.

Nunca sabremos si Carlos Martí invocó a los dioses beisboleros y pidió una lluvia salvadora para terminar el choque una vez que disponga de toda su artillería, si César Garcia desde el box de los Alazanes ya había lanzado sus mejores pelotas (6EL, 7H, 5K) o si Ariel Pestano Jr había cumplido su cuota de la jornada al conectar doble y triple con par de remolcadas.

Quizás fue Rey Vicente Anglada el que suspiró al llegar la tormenta al campo de juego temeroso por débiles defensas en las postrimerías, por intermitentes calidades encima del montículo, o por esa garra oriental que impulsó dos veces seguidas a sus rivales a sentarse en el trono de la Serie Nacional.

Lo cierto, es que habrá que esperar ahora al final de la fase clasificatoria para definir este choque, donde nuevos aires, otras sensaciones y motivaciones, diferentes estados de ánimo y tal vez, objetivos opuestos; manden sobre el terreno de juego.

Ahora, la tropa industrialista fortalecida por la entrada de Stayler Hernández y Yordanis Samón, visitará este domingo la perla del sur, donde unos peligrosos elefantes se alinearán bajo la pujanza de César Prieto e intentarán desafiar destinos y destruir pronósticos. Nos vemos en el estadio.