Un bambinazo de dos carreras del joven Pedro Revilla fue un augurio, una llamada en clave a su tropa y una declaración de guerra en el terreno que hizo estallar en el box a Elder Nodal y motivó al Rey Anglada a sacar su arma de exterminio masivo

Pedro Revilla e Indios se burlaron de Industriales y los vaticinios

Por Boris Luis Cabrera

Cansados de ser vapuleados, hundidos en el pozo de la tabla de posiciones con una sola victoria en diez presentaciones, marginados y con números rojos en todos los departamentos de juego; la tribu de Indios guantanameros emboscó a los Leones capitalinos en su territorio y con una remontada inesperada, terminó apaleándolos 11-6 en medio del éxtasis de su fanaticada.

Estadísticas, vaticinios, y análisis de especialistas, se hicieron humo bajo el sonido implacable de los maderos en el Van Troi, mientras el color azul de las chamarretas y el potente rugido del día anterior se diseminaban en la banca de los visitantes.

Siete veces pisaron la goma del home-plate los orientales en el séptimo episodio y fueron siete martillazos despiadados en la cabeza de los aficionados industrialistas que terminaron el partido vomitando esperanzas mientras un trio de sus lanzadores eran humillados en la lomita de los tormentos.

Un bambinazo de dos carreras del joven Pedro Revilla fue un augurio, una llamada en clave a su tropa y una declaración de guerra en el terreno que hizo estallar en el box a Elder Nodal y motivó al Rey Anglada a sacar su arma de exterminio masivo.

Andy Pérez, castigado por los dioses que defienden las causas de los más débiles, perdió el control de sus envíos, regaló tres boletos para la inicial y soportó tres cañonazos demoledores, mientras José Armando Pérez en su rescate, no pudo evitar otro par de cohetes consecutivos que completaron el racimo.

Un cuarteto de lanzadores bien movidos por el mentor Eduardo Pavó llenó de ceros la pizarra a partir del quinto capítulo y nunca llegaron esos despertares capitalinos que muchos optimistas esperaban y el telón fue cayendo en la ciudad primada después de cuatro horas de juego para alegría de las más de 3000 almas presentes en el estadio.

Por los Industriales, Yordanis Samón (4-4, 2B, 1CI), Yoasán Guillén (2-2, 2B, 1CI), Yhosvany Peñalver (3-2), Yoandry Urguellés (5-2, 1CI), Lisbán Correa (4-1, 2B, 2CI) y Fran Camilo Morejón (4-1)

Por los guantanameros, Pedro Revilla (3-3, 2B, HR, 3CI), Félix Carbonell (5-2, 2B, 2CI), Leonelkis Escalante (5-2, 1CI), Yoilán Cercé (3-2, 1CI), Luis Ángel Sánchez (4-2, 2B) y Ricardo Preval (3-1, 1CI).