Veinte entradas sin pisar la goma del home-plate acumulan las huestes de Rey Vicente Anglada

Masacre en el pantano sobre Industriales, Cocodrilos hacen historia

Por Boris Luis Cabrera

Con un sanguinario ataque de 13 cañonazos y tres vuelacercas incluidos, que sirvieron para anotar 15 veces en tan solo cinco episodios, los inspirados Cocodrilos matanceros consiguieron su segundo súper nocaut consecutivo, esta vez a costa de los Leones capitalinos, y se mantienen como el único equipo invicto en esta segunda fase de la Serie Nacional de béisbol.

Una masacre, presenciaron eufóricos los más de 7 mil aficionados reunidos esta tarde de jueves en el estadio Victoria de Girón de la capital yumurina, contra unos visitantes indefensos y con la autoestima al nivel de los spikes.

Marcos Ortega, el abridor de los azules, fue bateado con libertad y saltó del box sin poder terminar el primer tercio del partido con cinco carreras (una sucia) a sus récords, inaugurando así el casillero de las derrotas en su carrera deportiva. Sus sustitutos, Yandi Molina y Elder Nodal, fueron castigados con alevosía al punto de soportar diez anotaciones entre ambos (3 sucias) en apenas dos entradas de labor.

El capitán Yasiel Santoya (3-3) lideró la matanza al disparar un par de bambinazos (uno de ellos por encima del techo del estadio) y remolcar cuatro carreras para el plato, mientras Jefferson Delgado (4-4) empujó la misma cantidad y se anotó un cuadrangular en el mismo primer episodio de esta terrorífica película.

Mientras esto sucedía en la caja de bateo, el zurdo Yamichel Pérez-en la lomita de los anfitriones-iba dominando Leones con una facilidad espantosa, al punto de permitirles tan solo un par de sencillos en los cinco capítulos que duró el encuentro.

Veinte entradas sin pisar la goma del home-plate acumulan las huestes de Rey Vicente Anglada, quienes después de golpear a los campeones nacionales en el primer partido de esta fase, se les han ido desinflando las motivaciones y han ofrecido un espectáculo deprimente en el terreno de juego.

Errores al campo, desconcentración, falta de garra, mansos lanzamientos desde el box, bates fríos y ausencia de liderazgos dentro de la alineación; han estado a la orden del día en estas últimas jornadas para preocupación de sus parciales, mientras el tiempo gotea desafiante sobre el calendario.

Por otra parte, la tropa de Armando Ferrer, luce inmensa y balanceada, con altos niveles motivacionales y múltiples herramientas a mano para producir victorias, mostrándose sobre la arcilla como un conjunto imbatible y temerario.

Este viernes, ambos equipos volverán a salir al ruedo y por suerte-por el bien del espectáculo-el béisbol es un deporte donde cada partido es un mundo y donde se pueden formatear archivos infestados de virus con facilidad, para poder ver batallas dignas sobre el campo de juego.

Nos vemos en el estadio.