Dos generaciones se unieron esta tarde de miércoles en el terreno del estadio Latinoamericano para que saliera el sol por la banca de tercera y los Industriales rompieran una racha adversa de tres descalabros consecutivos al vencer a los inspirados Elefantes cienfuegueros con pizarra final de cuatro anotaciones por cero.

Salió el sol por la banca de tercera, Industriales rompe racha adversa

Por Boris Luis Cabrera

Dos generaciones se unieron esta tarde de miércoles en el terreno del estadio Latinoamericano para que saliera el sol por la banca de tercera y los Industriales rompieran una racha adversa de tres descalabros consecutivos al vencer a los inspirados Elefantes cienfuegueros con pizarra final de cuatro anotaciones por cero.

Por una parte, Yoandry Urguellés, un ilustre veterano de 38 años de edad que hace 20 temporadas fue seleccionado como el novato del año, un jugador que ha estado en Juegos Olímpicos, en panamericanos, en mundiales y que fue un día el héroe de una Copa Intercontinental. Uno que ha vivido la experiencia de ganar títulos nacionales y que una vez fue catalogado como el mejor zurdo de la pelota cubana.

Del otro lado de la victoria, Marcos Ortega, un muchacho de apenas 21 años que ha asumido con dignidad responsabilidades que no deberían tocarle a esa edad. Un lanzador que se ha tirado varias veces el equipo a las espaldas en esta campaña con una tranquilidad tremenda y que comienza ahora a tejer su historia en este mundo de las bolas y los strikes.

Santiaguero de nacimiento uno y el otro granmense de pura cepa, ejemplos vivos de una ciudad cosmopolita como cualquier otra capital del mundo. Pasado y presente que se fundieron en esta jornada para continuar dándoles un rayito de esperanza a todos esos fieles que andan arrastrando los pies, con la cabeza baja y mirando de reojo los partidos de su equipo favorito.

Urguellés decidió bien temprano con un doblete remolcador en el mismo primer episodio que hubiera sido suficiente y luego en el quinto, clavó una estaca en el pecho de los visitantes cuando desapareció la pelota por los graderíos del jardín derecho con las almohadillas vacías para anotar además su imparable número 1499 en su extensa hoja de servicios.

Mientras tanto Ortega, caminaba seis capítulos inmaculados rindiendo paquidermos sin regalar boletos para llegar a cuatro éxitos en su corta carrera y rebajar a 3.15 su promedio de carreras limpias en esta temporada, reafirmándose como uno de los mejores lanzadores capitalinos.

Otros protagonistas del choque fueron Alberto Calderón, con un doble oportuno en el segundo capítulo que trajo a dos compañeros para el plato y que sacó del box al abridor César García y Yuniesky Duardo, con una soberbia actuación donde no permitió hits en un tercio de partido para lograr su segundo salvamento con los Leones.

La tropa de Rey Vicente Anglada no tiene otra opción que comenzar a bordar una seguidilla de victorias para tratar de lograr su objetivo de colarse entre los cuatro privilegiados que discutirán la corona. El tiempo apremia pero aún quedan muchas historias por desenterrar de la arcilla. Nos vemos en el estadio.