Juan Carlos Torriente, el incansable

Por: Aylet Morales Carmona

La reincorporación del camarero Juan Carlos Torriente supondrá un aumento en la calidad del line-up de Industriales para enfrentar la 60 Serie Nacional de Béisbol

Juan Carlos Torriente regresa luego de una lesión

Se escuchan las cornetas, cencerros, pregoneros, desfilan pullovers y banderas con la identificación del equipo azul. Un Latinoamericano vestido de gala abre las puertas de par en par, listo para recibir a cada uno de los que nos apasiona el béisbol. A punto de comenzar el juego, los leones a la defensa y pareciera que en el terreno no existe nada más, la atención es solo hacia la segunda almohadilla porque ha vuelto el más leal de sus amigos; allí está Juan Carlos Torriente.

El bullicio aumenta al verlo, miles de aficionados dejan saber cuánto extrañaban disfrutar de sus extraordinarias jugadas alrededor de la intermedia. Un público que lo apoyó desde el año 2008 cuando le dieron la bienvenida al equipo insignia de la pelota cubana, y que ahora se alegra de tener en el coloso del Cerro a quien les ha hecho disfrutar de tan gratos y emocionantes momentos durante 15 Series Nacionales.

Torriente estuvo una temporada (2019 – 2020) fuera de los terrenos de béisbol a causa de un accidente que sufrió cuando la selección azul ya realizaba los entrenamientos de cara al inicio de la campaña. Ante la noticia, interrogantes como ¿Qué había sucedido exactamente con el capitán? ¿Cuán grave era la lesión? ¿Cuánto tiempo estaría fuera? Sobre eso se generaron disimiles rumores mal intencionados, lo que provocó su respuesta ante los medios para aclarar los sucesos.
“Fue un incidente casero al abrir la puerta de la entrada, cogió aire el cristal, se partió y me cortó la muñeca izquierda”, así explicó al portal Swing Completo tras el revuelo. De esta manera, puso fin a las historias creadas a causa de la ausencia del segunda base azul y en varias ocasiones de la selección nacional.

Según declaraciones de Liván Peña, doctor del Hospital Ortopédico Frank País, se afectó 11 de los 12 tendones flexores largos, dos de los tres nervios y la arteria principal de la extremidad superior, que provocó una pérdida total de la sensibilidad y movilidad, por lo cual se sometió a una compleja operación con una duración de cuatro horas. Esta fatalidad privó a Torriente de estar con los Industriales para la edición 59 del campeonato beisbolero.

Sin embargo, la recuperación se extendió más de lo que estaba previsto, su ausencia implicó que la alineación de los leones sufriera cambios significativos. Rey Vicente Anglada tuvo que armar una nueva combinación de jugadores para defender el centro del diamante. Lo hizo aprovechando la reincorporación al equipo de Jorge Alomá, quien defendía hace algunas campañas la camiseta de los cazadores artemiseños, y la habilidad en el campocorto de Yamil Rivalta.

El día a día del número 13 de los leones se volcó completamente en sus ejercicios de rehabilitación, pues la lesión había sido muy grave, pero sus intenciones de regresar al Latinoamericano eran una meta a cumplir. Aunque en sus años participando en Series Nacionales acumule un gran average de .318 en 3006 veces al bate, su capítulo en la pelota cubana aún no concluye. Luego de recibir el alta médica, el doctor Peña informó que se encontraba en perfectas condiciones para ejecutar cualquier actividad física.

Con el mes de agosto iniciaron los entrenamientos de cara a la campaña 60, Torriente se unió al equipo y aunque no con el mismo ritmo llevado antes del accidente si muestra, según Erlys Garrido, preparador físico y coach de tercera, una gran evolución. Además, informó que a su regreso podría estar formando pareja con Alomá sobre la segunda base.

Al desarrollar su primer juego de preparación, el subcampeón Centroamericano y de Caribe de Barranquilla tuvo un desempeño favorable, comentó a Reynier Batista en una entrevista que en cada turno al bate hizo contacto con la pelota y con respecto a su mano dijo no haber sentido ninguna molestia. Lo que resulta una buena noticia para los Industriales y la afición que tanto se ha preocupado por su salud.

Foto tomada del Twitter de Reynier Batista

Durante el año que estuvo fuera quienes le admiran se mantuvieron al corriente de lo que pasaba con el antiguo capitán de la selección azul, en muchas ocasiones durante la temporada reconocían lo imprescindible que es. Porque Torriente no solo es un gran intermedista, sino que representa entrega, pasión por el deporte de las bolas y los strikes, así como, un pilar para lograr la coronación de los leones, algo que alcanzaron por última vez en la 49 SNB.

Cuando se inaugure la venidera fiesta del béisbol cubano no será de la misma manera, pero al menos trae varias novedades estructurales. Mientras, que, para el equipo de la capital llega con varias particularidades, como la de un nuevo director, un joven staff de picheo, una fortaleza envidiable en los jardines, un inicialista y líder de la inmensa talla de Stayler, el regreso de Lisbán Correa y del insustituible Juan Carlos Torriente. ¡A rugir leones!