Ihosvany Gallegos: ¿un récord en el olvido?

Crédito: Manu Pérez Conde

«El Niño» es uno de los grandes peloteros de la historia cubana que a pesar de su amplio recorrido beisbolero está en riesgpo de quedar en el olvido.

En la historia de las Series Nacionales prevalece un récord casi imposible de batir. Ihosvany Gallegos, «El Niño», es el responsable de obtener el mejor promedio de carreras limpias (PCL) implantado ya por más de treinta años.

Fue en la temporada de 1972, jugando para los Industriales, que Gallegos impuso el astronómico registro de 0.37 PCL. En toda la campaña lanzó un total de 72.1 entradas y solo permitió tres anotaciones, hazaña impensada para un lanzador en cualquier liga de nivel.

Según declaraciones del estelar lanzador derecho, muchos factores se combinaron para implantar su marca. Cuenta Gallegos que por esos tiempos los azules hacían gala de una defensa infranqueable y de una muy buena dirección. Además, muchas veces le tocó lanzar en juegos apretados con muy poca ventaja, eso lo obligaba a esforzarse para que no le anotaran y poder así llevarse las victorias.

Los que lo vieron sobre el terreno aseguran que ha sido uno de los lanzadores con mejor comando de pitcheo que ha pasado por Series Nacionales. Llegó a dominar con maestría y control rectas, curvas, cambios, sliders, sinkers y lanzamientos laterales.

Además de su amplio repertorio, era poseedor de una buena velocidad, pero esto siempre resultó insuficiente ante los ojos de los encargados de confeccionar los equipos Cuba de la época. En par de ocasiones llegó a formar parte de preselecciones del equipo nacional para eventos en el extranjero pero lo terminaron cortando en detrimento de algunos supersónicos del momento.

Ihosvany Gallegos cerró su carrera tras diez temporadas entre Occidentales, El Habana e Industriales en las que se anotó 31 victorias y 25 derrotas con un excelente 1.94 de PCL de por vida.

Desde entonces son pocos los lanzadores que han logrado bajar su PCL a menos de una carrera. El 0.97 del astro santiaguero Norge Luis Vera y el 0.63 de José Riveira, llamaron la atención de todos, pero se quedaron bien distantes del promedio del capitalino.

Sin embargo, a pesar de su favorable hoja de ruta en el béisbol, su nombre solo sale a relucir por el hito alcanzado con los azules cuando no es solo esto lo que hace de su figura un grande del béisbol cubano.

Otra de las facetas que ha pasado casi desapercibida en la vida de «El Niño» ha sido su consagración formando jóvenes peloteros que han llegado al más alto nivel competitivo, eHernández, Euclides Rojas, Rodolfo Puente y Liván Hernández, figuras recoocidas dentro de este deporte.