Oscar Valdés, la perseverancia detrás del home

Por Aylet Morales Carmona

Industriales luce en su plantilla a dos de los mejores receptores que han representado la selección nacional de béisbol en los últimos tiempos.

El equipo de Industriales, a lo largo de su historia en Series Nacionales, ha tenido muchas particularidades que le convierten en insignia del béisbol cubano. Algunas de ellas por devenir cuna de grandes peloteros, capaces de marcar tendencia, tanto en su época como en la actualidad, y acumular la mayor cantidad de títulos (un total de 12). Los cuales le han permitido contar con una de las aficiones más numerosas y fieles a lo largo de la Isla.

En los últimos diez años, aunque no se han vuelto a coronar, nunca han dejado de ser noticia por tener dentro de su alineación los nombres de talentosos peloteros. Dotados de óptimas habilidades para incluirse en el conjunto nacional, como es el caso de Oscar Valdés, uno de los receptores de los leones.

Oriundo del municipio San Miguel del Padrón, debutó en los campeonatos cubanos en el año 2011 cuando transcurría por su edición número 51. Pero, su participación en las primeras temporadas fue escasa, debido a su juventud y la casualidad de coincidir con el sagaz Frank Camilo Morejón.

Con los leones se mantuvo durante tres años consecutivos, pues, al notar que su presencia en la alineación regular sería complicada, opta, como muchos de los jóvenes de la Isla, por transcender fronteras y buscar un contrato internacional. Valdés permaneció en República Dominicana un año y 10 meses, en la Liga de Verano de ese país.

Su experiencia en el béisbol quisqueyano le permitió perfeccionar su técnica en el departamento ofensivo y defensivo. La velocidad que registraban los lanzadores era por encima de las 90 millas, lo cual exigía mucho del receptor capitalino, quien en aquel entonces defendía la camiseta del equipo de la ciudad de Bonao.
En 2017 su contrato concluyó y decidió regresar a Cuba y los Industriales le recibieron nuevamente. Sin embargo, en esta ocasión con un rol importante, como consecuencia de la inclusión de Morejón en un equipo foráneo. Es entonces cuando el sanmiguelino comienza a demostrar todo lo que había aprendido desde sus inicios en Cuba y en tierras dominicanas. Ese año promedia un average de .207 con 18 hits conectados y siete carreras empujadas en 87 veces frente a lanzadores rivales.

Al siguiente año la calidad que muestra el número 2 de los leones es envidiable, al punto de en la serie 58 ser elegido como refuerzo por la dirección de los Gallos espirituanos durante la segunda fase. Pero antes, cabe destacar que fue incluido en equipo Occidentales en el Juego de las estrellas correspondiente a esa campaña y resultó ser el ganador del tiro al barril.

Sin dudas su mejor año en el periodo de sus seis participaciones en el torneo cubano, pues también tuvo el privilegio de representar la camiseta de las cuatro letras en la Serie del Caribe, celebrada en Panamá en el año 2019. Esta vez, como refuerzo de los leñadores Tuneros, quienes habían sido los campeones de la temporada en la Mayor de la Antillas.

Oscarito, es uno de los peloteros de los que persistió para lograr convertirse en lo que deseaba, a pesar de tener sobre sus hombros la defensa del home del equipo insignia del béisbol cubano, el traje nunca le ha quedado pequeño. Demostrado en cada oportunidad, cuando logra emocionar a esos aficionados que brindan su apoyo a cada rugido de los leones azules.