Pavel Hernández, constancia sobre la lomita

Por Aylet Morales Carmona

El joven cuerpo de lanzadores de Industriales se ha propuesto pulir las deficiencias y enfocarse en conseguir el título. Pavel Hernández es uno de los que ha decidido trabajar en aras de contribuir con la causa azul.

Antes del inicio de la 60 Serie Nacional de Béisbol era una incógnita, quizás hasta una preocupación, cómo sería el desempeño del staff de pitcheo azul. Desde hace algunos años gran parte de la plantilla capitalina la conforma un grupo de jóvenes y, aunque la inexperiencia atenta con sus resultados, han demostrado que no es impedimento para soñar con una nueva corona.

Intensos han sido los entrenamientos realizados por ellos para ponerse a la altura que amerita el equipo más ganador de la pelota cubana. Corregir las deficiencias de cada uno devino la principal tarea propuesta por el cuerpo técnico de los lanzadores de cara al comienzo de la actual campaña.

Pavel Hernández Bruces figura entre los que llegó las filas azules para ganarse la confianza del alto mando y ser seleccionado como el cuarto pitcher de la rotación. Mérito que se ganó paulatinamente desde su llegada, en la edición número 56.

Desde pequeño mostró interés y bastas aptitudes para el béisbol. Comenzó a practicarlo en su natal Ciego de Ávila a los 10 años como primera base y jardinero. Luego se trasladó para La Habana cuando estaba en edad juvenil, tiempo en el cual ingresó en Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) y a partir de este momento su desarrollo en el béisbol tomó el rumbo habitual dentro de los eventos provinciales y Sub-23.

Su participación durante los tres primeros años en el conjunto azul fueron bastantes discretas pues, desde su debut hasta la temporada 58, apenas tuvo 17 salidas, todas como relevistas. Donde exhibía un alto promedio de carreras limpias de 7.16 en un total de 42 entradas lanzadas. Los números no engañan a ninguno de los entrenadores, era indudable que algo no funcionaba debidamente en la metodología utilizada con Pavel.

Colocarlo en la rotación del staff de abridores fue la solución, en la siguiente serie (59) se le dio la tarea de actuar en diez partidos, nueve como iniciador y uno de relevista. De esta forma, aunque no logró conseguir al menos una victoria, sí pudo disminuir su promedio de carreras limpias a 5.40, en esta ocasión en 75 capítulos sobre montículo.

Su actitud para jugar béisbol siempre le ha destacado entre el resto de los atletas, es por ello que fue considerado, junto a otros 33, por la Comisión Nacional de este deporte para poder firmar un contrato con las Grandes Ligas. Sin embargo, poco tiempo después él, y el resto, vieron desvanecerse esa posibilidad con el cierre del convenio.

Enfocarse en alcanzar el mejor de los resultados en la 60 edición del campeonato cubano sería la nueva meta. Una vez más fue colocado en la rotación de abridores de los leones, ahora con la mejor de sus actuaciones en su corta carrera deportiva. Cuenta con seis juegos lanzados, par de derrotas y logró conseguir su primeras victorias (2) en este evento.

La confianza que han depositado en él los directivos de los Industriales es evidente. Contar con un lanzador que brinde seguridad y permanezca la mayoría de las entradas sobre el montículo, era una necesidad inmediata para Guillermo Carmona. Pavel parece estar en plena forma para cumplir la misión asignada, y desde su posición se espera escuchar el fuerte rugido de león que regale mucha alegría a la afición azul.