Yamil Rivalta de pelo en pecho

Por Gianluca Hernández León

El torpedero capitalino se encontraba en un estado de forma aceptable antes de ser diagnosticado positivo a Covid-19.

Podría afirmarse que es un jugador de la media, incluso los aficionados más escépticos lo calificarían como un pelotero de segunda línea en el equipo Industriales. Pero el deporte, y sobre todo el béisbol ha demostrado que ningún atleta es prescindible para un equipo.

Yamil Rivalta Griñán se enfrenta hoy al reto más complicado de su carrera. Ese que debutó en China a finales del año pasado con el dorsal “19” y es capaz de lanzar todos los días con una recta por encima de las 120 millas por hora.

Pero antes de encarar a la Covid, Rivalta defendía el campo corto de los leones con prestaciones magistrales, que evocaban tiempos pasados. Con el bate en las manos pegó de hit en siete de sus últimos 10 compromisos, además de empujar cuatro carreras y anotar siete para la causa de su selección.

Los números de Rivalta en la 60 Serie Nacional son admisibles, con average de .270 en 74 turnos el bate. El por ciento de embasado lo ampara (.379) y y defensivamente ha fallado 4 de 104 lances completados en 196.0 innings para un AVE de .962.

Yamil inició su carrera deportiva en la temporada 2010-2011 (Serie de Oro de la pelota cubana) en los Industriales de la Habana. En su primer año no tuvo tantas oportunidades por lo que registró average de .091 en 23 juegos y un OBP de .200 sin poder conectar extrabases.

A la siguiente campaña acaparó mayor protagonismo con 47 actos presenciales en los terrenos cubanos y llegó a batear .267, con un doble y un triple. Los siguientes años fuero tortuosos para el parador corto. En la Serie 52 pasó al equipo artemiseño y a la siguiente temporada recaló en el conjunto naranja, principalmente para redondear el cuadro de Villa Clara.

Rivalta defendió los colores de Villa Clara como todo un profesional antes de regresar con sus industriales. Foto tomada de Google.

Rivalta regresó Industriales para adueñarse del campocorto capitalino, luego de cinco años fuera del clásico nacional. La 60 es su campaña más exitosa, conectando sus dos primeros batazos de vuelta completa. Esperemos que tanto él cómo los otros leones contagiados vuelvan rápido al ruedo para ayudar a la Nave Azul en alcanzar el primer objetivo, la clasificación a pos-temporada, y por qué no, el título doméstico ¡Fuerza leones!