Héctor Ponce confía en las segundas oportunidades

Por: Aylet Morales

El lanzador Héctor Ponce es uno de los capitalinos que se enfrenta a la Covid-19 cuando se encontraba en uno de los mejores momentos en su paso por el principal campeonato cubano de béisbol.

La Serie Nacional de Béisbol número 60 se desarrolla bajo circunstancias excepcionales, mientras una temible enfermedad afecta a la población mundial. Las indicaciones establecidas por la Comisión Nacional fueron extremar las medidas sanitarias para proteger a los atletas y lograr la celebración del torneo de manera satisfactoria.

Sin embargo, si algo que ha sido evidente durante este año es que nadie está exento de contraer el virus de la Covid-19. Algo que el conjunto de los Industriales en las pasadas semanas ha comprendido, pues atraviesan por una de las situaciones más difíciles de los últimos años. La noticia del contagio de algunos de sus jugadores constituye una de las peores que han podido recibir.

Héctor Ponce Frenes resulta uno de ellos. Lanzador que desde el año 2013 pudo insertarse en las filas del equipo de la capital y aunque su trayectoria no ha sido la mejor de todas, sí es uno de los más perseverantes. Desde su llegada se nota su capacidad para ganarse un puesto significativo entre el conjunto más ganador de la pelota cubana.

Pero, antes de su llegada tuvo la posibilidad de ser parte del elenco capitalino que se colocó en lo más alto de podio en la categoría sub 23. Período en el cual fue muy importante dentro del joven grupo, al punto de intervenir activamente en el juego final y agenciarse el rescate.

En su debut en el principal certamen beisbolero tuvo una participación de siete partidos, todas como relevo, de las cuales obtuvo una victoria, igual número de derrotas y salvamentos. Su promedio de carreras limpias (PLC) fue de 4.82, con un total de tres ponches ante los 40 bateadores a los que enfrentó.

Vistió la camisera de los Leones por un período de cuatro años consecutivos, tiempo en el que se ganó, por convertirse en el líder de juegos salvados de la contienda (15) integrar la selección nacional que enfrentaría en un tope amistoso a los Estados Unidos. Donde los cubanos recibieron a los norteamericanos como actividad de cara a la preparación para los juegos Olímpicos que serían celebrados en Brasil en el año 2016.

Luego de esta experiencia decidió abandonar el país e intentar reiniciar su carrera en el béisbol profesional. Objetivo que no pudo lograr como hubiese querido y en la temporada 2018 – 2019 regresó a Cuba para insertarse una vez más, sin ninguna complicación, en la nómina de los habaneros.

El natural del municipio capitalino de Playa en su paso por las series nacionales ha tenido una actuación inestable. En el plantel de los Leones se ha mantenido durante seis campeonatos, sin embargo, no había podido concretar una posición en la alineación azul hasta la actual campaña donde se ha convertido en el relevista por excelencia.

De los juegos que han podido desarrollar los dirigidos por Guillermo Carmona antes de la parada por la llegada del coronavirus, Ponce ha intervenido en 30 encuentros en los que exhibe un promedio de ganados y perdidos de .714 (5 – 2). En los cuales todos han sido en condición de relevo y le han bateado para un average de .298, permitiendo 64 imparables.

Sus números en la actual temporada lo dicen todo, se podría decir que en esta 60 serie de béisbol, donde nada de lo sucedido se considera como algo común, este pitcher ha logrado la mejor actuación de por vida. Aunque la situación en la que se encuentra le impida continuar sumando buenos resultados, muchos esperan verle superarse cuando se incorpore al plantel de los Industriales y sea fundamental de cara al propósito de conseguir la coronación número 13.