Brazos azules listos para Play Off

Los lanzadores han marcado la diferencia en la actual temporada beisbolera, muchas han sido las deficiencias que han puesto en aprieto los resultados durante la etapa clasificatoria.

La actual Serie Nacional de Béisbol va dejando como evidencia cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta este deporte en la isla. Para nadie debe ser secreto la necesidad de los equipos cubanos de mejorar el desempeño de sus lanzadores, y así soñar con una pelota de calidad, capaz de reconquistar títulos internacionales.

El conjunto de la capital no está ajeno a este fenómeno, por el contrario, se podría considerar como su talón de Aquiles. Durante el desarrollo de la temporada Industriales ha mostrado defectos en ese departamento, integrado en su mayoría por jóvenes atletas, equivalente a que sean inexpertos en este tipo competencia.

En la etapa clasificatoria del certamen, recién concluida, estos pitchers consiguieron 42 victorias frente a un total de 33 derrotas. Cifras que les fueron suficientes, a pesar del trillado camino, para colocarse entre los equipos participantes en los cuartos de final de la presente contienda.

A ello vale la pena incluir el dato de los 13 juegos salvados, la mayoría enviado a la cuenta del cerrador por excelencia Andy Rodríguez (12). El promedio de carreras limpias de manera general (PLC) marca 5.03, estadística que se considera desfavorable desde el punto de vista de los analista. Sin embargo, si se tiene en cuenta el desempeño del resto de los equipos participantes, no resulta tan alarmante porque se ubican en la media.

La mejor arma para un lanzador defenderse de los bateadores que enfrenta es el ponche y esa es una meta a la que los Leones han podido acceder en reiteradas ocasiones, específicamente en 387, para un promedio de 5.62 por partidos jugados. Departamento en el que se destaca el diestro Pavel Hernández con un total de 76 en 16 subidas al montículo.

Uno de los factores que más se ha criticado por los expertos beisboleros con respecto a la selección liderada por Guillermo Carmona es la efectividad de los lanzamientos y la corta permanencia de los serpentineros en las lomitas. Algo que se evidenció en cada encuentro, condicionado tanto por la discreta actuación de los abridores como por los nefastos relevos que pusieron en peligro el objetivo de avanzar hacia la etapa de cuartos de final.
Permitieron a sus contrincantes anotar 460 carreras lo que da un promedio de 6.68 cada nueve inning. Así como admitieron 726 imparables, de ellos 43 han sido cuadrangulares.

A pesar de estas cifras, para nada alentadoras, no todos son datos desfavorables porque ha permitido a figuras talentosas como el joven Bryan Chi, quien estuvo ausente parte de la temporada a causa de una lesión, pero pudo convertirse en la principal figura de pitcheo para los Leones. Lanzó en 11 partidos, obtuvo cuatro victorias ante tres descalabros y logró acumular en la etapa clasificatoria un PCL de 2.94 en 52 entradas.

También es el caso del experimentado José Pablo Cuesta que el 18 salidas, ha alcanzado siete sonrisas y seis derrotas, para un promedio de juegos ganados de 5.38, líder en este departamento en el equipo. Por los relevistas ha sido sorpresa la actuación de el derecho Héctor Ponce quien ha intervenido en 34 juegos (33 como suplente y uno como abridor) y sin dudas se ha convertido en el sostén de la manada felina para concretar triunfos.

Entre los de resultados más discretos, o más bien de los que se esperaba mejor desempeño, están los casos de Elder Nodal y Frank Herrera quienes no han podido concretar sus actuaciones. El primero con 23 salidas, la mayor parte como relevista, se mantuvo sobre el montículo durante 50 capítulos de los que solo pudo obtener como resultado positivo tres victorias. Mientras, Herrera afectado por las lesiones ha tenido 17 participaciones con balance negativo de ganados y perdidos de 3-2 para un promedio de juegos ganados de .500.

Este martes 26 inició la nueva etapa del campeonato cubano de béisbol, donde estos lanzadores tendrán la misión de mejorar los resultados alcanzados para cumplir con el objetivo de obtener la nueva corona. El pitcheo abridor debe intentar permanecer el mayor tiempo posible sobre la lomita y así garantizar al relevo, victorias o una diferencia pequeña de carreras en contra. De esta forma la ofensiva tendrá esperanzas de producir y los cerradores de concretar u obtener un resultado favorable.

Por Aylet Morales

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