Industriales vapuleó a Granma y destruyó comentarios malintencionados

Industriales derrotó 10×3 a Granma en un desproporcionado duelo en el “José Antonio Huelga”, donde los bates azules se calentaron luego de permanecer dos juegos con total frialdad. El derecho Brayan Chi se apuntó su primer éxito de la postemporada, mientras Leandro Martínez cargó con la derrota.

Lisbán Correa pegó en el juego de hoy su primer jonrón de la postemporada
Foto tomada de: La Demajagua

Si tu equipo es Industriales seguramente estarás acostumbrado a las emociones fuertes. Vivirás escuchando a sus detractores criticar cada una de sus apariciones. Esto fue lo que me ocurrió con los dos juegos anteriores, nuestro equipo, el más ganador del béisbol cubano, se vio superado en par de ocasiones por un excelente pitcheo de los Alazanes de Granma, enseguida aparecieron los “antindustrialistas” para minar la moral de los Leones.

La víspera del juego de este lunes no pude dormir, cuando logré conciliar el sueño a mi mente solo venían imagines de un triunfo, en mi subconsciente estaba seguro de que la remontada era posible. Sentir el color añil no se limita a disfrutar del juego, no tengo, ni tendré nunca, una pasión tan grande. A pesar de que son capaces de lo mejor y lo peor cuando de provocar sentimientos hablamos.
Por fin amaneció, las primeras luces de la mañana me recordaron que era el día en que comenzaba la hazaña, ¿difícil?, sí, pero ellos han demostrado que no hay objetivos imposibles, sobre todo si hablamos de lo que hicieron en la temporada para llegar hasta donde están hoy.

Se acercaba la hora, mis nervios comenzaban a apoderarse de mí. Me refugiaba en mi camisa azul, en mi gorra que me hace recordar aquel campeonato que conseguimos bajó la dirección de Germán “El Mago” Mesa, en el lejano 2010, en la temporada 49 de las Series Nacionales.

Comenzó, finalmente, el encuentro, Brayan Chi, como se esperaba, se encaramó en la lomita de los suspiros del “José Antonio Huelga”. Su rostro inspiraba confianza, pero yo no podía evitar comerme las uñas. La primera entrada la retiró sin muchas complicaciones. Luego del cero, los azules fueron a la carga. Con dos outs en la pizarra, Lisbán Correa, encontró un lanzamiento del zurdo Leandro Martínez y envió la bola más de la cerca del jardín derecho. Este sería el primer jonrón del líder jonronero de la Serie en postemporada y, a su vez, rompió con una mala racha de 18 entradas sin anotar carreras.

En ese momento respiré, pensé, y entre algunos gritos comprendí que sí se podía, aunque para ese entonces quedaban ocho entradas y una difícil ofensiva que contener. Así fue, los orientales dieron muestra de combatividad y aprovecharon la velocidad de Raico Santos, y la oportunidad de Alfredo Despaigne, para igualar el desafío.

Volvió la tensión a mi, aunque, la verdad, con una carrera de diferencia, no estaba muy relajado. Entonces con los capitalinos a la ofensiva repetía, una y otra vez, hay que hacer carreras. Era importante apoyar el buen trabajo del serpentinero azul con un bateo oportuno. Así fue, como si estuvieran escuchándome, apareció el hombre con mejor promedio de embasado por los Leones en esta postemporada, y conectó un doble entre el jardín izquierdo y el central, para que anotara Alberto Calderón, que anclaba en primera.

Llegó la ventaja y Brayan estaba, “literalmente”, encendido con la recta y los lanzamientos rompientes como cuchillos. En ese instante visualizaba la victoria, me relajaba y empezaba a deleitarme con los ponches y excelentes jugadas defensiva del cuadro giraldillo. Todos los aplausos y el reconocimiento para Jorge Alomá, que deleitó con sus atrapadas en el campo corto.

La parte baja de la cuarta entrada fue la “crónica de una muerte anunciada” para Carlos Martí y su tropa. Los felinos, para mi tranquilidad y la de miles de seguidores, dieron rienda suelta al departamento que les aseguró su presencia en los playoffs, la ofensiva. Los de la capital conectaron cinco imparables, de ellos, tres fueron biangulares, para fabricar un racimo de cinco carreras y ponerle “la tapa al pomo”. Además, en ese inning desfilaron cuatro lanzadores, incluido el abridor que explotó en ese mismo capítulo.

El resto todo fue tranquilidad y puro trámite para ambos. Chi continuó su dominio, y abandonó el juego al concluir “el inning de la buena suerte”, con una sola carrera permitida, lo que avala una apertura de calidad. Los leones anotaron otras tres carreras, mientras que los caballos aprovecharon una mala intervención, pero poco influyente de Yandi Molina, para elaborar dos más y maquillar un tanto el resultado final. Andy Rodríguez apareció en el noveno capítulo para sepultar cualquier posibilidad alazán y dejar la mesa servida para el quinto partido.

De esta forma, Industriales igualó el duelo particular en un desafío con connotaciones diferentes. Para los azules y todos sus seguidores esta victoria es una “galleta sin manos” a todos sus detractores. Demuestrando que ese equipo por más generaciones que pasen sigue siendo grande, y que, los playoffs no le resultan, para nada, algo ajeno.

Camino a las semifinales Leones y Alazanes se encontrarán el próximo miércoles a la 1:00 pm, para definir en un último partido quien continuará con vida, y quien se despedirá del campeonato. Lázaro Blanco y Maikel Taylor, seguramente, serán los lanzadores designados para buscar la importante victoria.

Box score 1/2

Por Gian Franco Gil

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