Lo que nunca podrán quitarle a Frank Camilo

La receptoría es una de esas posiciones a la que algunos le temen por su complejidad y la que muy pocos peloteros cubanos han podido dominar. Industriales tiene la dicha de haber contado durante más de diez años con Frank Camilo Morejón, un as detrás del home play.

Decir adiós nunca es fácil, menos si se trata de alguien que tanto ha entregado a una misma causa: la del béisbol cubano. Es por ello que la noticia de la ausencia del receptor capitalino Frank Camilo Morejón ha revolucionado a muchos aficionados, quienes consideran injusta la decisión tomada por el alto mando de este deporte.

Caracterizándose por funcionar como motor impulsor e inspiración durante 17 años de la confianza necesaria en los partidos. Convirtiendo junto a los pitchers cada lanzamiento en obras de arte, siempre en beneficio de la camiseta que representaba. Así lo hizo para el equipo de Granma en condición de refuerzo, su provincia natal, la selección nacional y liga foránea en que participó.

No es menos cierto que durante las últimas temporadas su carrera deportiva se vio afectada por un cúmulo de lesiones, pero nunca impidieron ver volver a un Frank Camilo más entregado a su labor. Por el contrario, cada regreso era mejor, superando expectativas e imponiendo nuevas marcas, principalmente en departamentos defensivos.

Sus tiros certeros para evitar robos de base le catapultaron a participar en los Juegos de las Estrellas, evento en el cual fue reconocido en múltiples ocasiones como el mejor máscara del béisbol en la isla. Apartado en el que acumula un total de 227 y un margen de 64 errores desde su debut en el año 2005.

Ofensivamente ha tenido sus altas y bajas, causa por la que exhibe un promedio de bateo de .253, con 650 imparables conectados y 137 carreras impulsadas. Siendo la contienda 59 la de mayor average con .319, 37 hits, de ellos cinco extrabases (cuatro dobletes y un vuelacerca), según datos ofrecidos por la página del Béisbol Cubano.

En su paso por el deporte nacional tiene la dicha de haber integrado, en reiteradas oportunidades, las nóminas de los cubanos participantes en certámenes internacionales. Entre los años 2011 hasta el 2018 ha vestido la camiseta de las cuatro letras en Clásicos Mundiales, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe, Premier y Series del Caribe.
Faceta en la que le hemos visto brillar, como de costumbre, y protagonizar extraordinarias jugadas. Como en el año 2015 durante la Serie del Caribe en San Juan, Puerto Rico, cuando guió a los jóvenes lanzadores para alcanzar el título del evento, bajo la insignia de los Vegueros de Pinar del Río.

Ha estado en el punto de mira de ligas extranjeras, en el año 2018 fue contratado por el Parma, conjunto perteneciente al béisbol profesional italiano. Donde tuvo relevantes resultados, convirtiéndose, también allí, en líder durante los Play-Off bateando para un average de .455. Sin embargo, renunció a seguir prestando servicios en ese país europeo para participar en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú en 2019.

Un nuevo reto para el receptor azul fue la Serie Nacional 60, nuevas lesiones llegaron, pero una vez, “aparentemente”, no significaron grandes consecuencias. Las novedades que circulan por estos días indican que para la venidera contienda no representará al equipo que lo vio crecer en todos los aspectos deportivos.

Lo que sí es seguro es el hecho de volver a un Latinoamericano diferente, donde ya no estarán algunas de las más importantes figuras. Que difícil resultará pisar las gradas del estadio, cerca del espacio comprendido entre el home, tercera base y el jardín izquierdo, y notar que tras el home ya no se encuentra ese número 45, ese al que nadie le podrá desaparecer toda una historia dedicada a la causa de los Leones capitalinos.

Por: Aylet Morales Carmona