Lázaro Ponce: “Regresé de la Isla porque finalizó mi contrato»

No cabe duda de la importante labor que tiene un receptor dentro de un juego de béisbol, la capital ha contado en las últimas temporadas con la maestría de Frank Camilo Morejón, pero luego de su retiro como jugador activo se decidió reforzar esta posición con la reincorporación del joven cátcher, Lázaro Ponce, tras su exitoso paso por los Piratas de la Isla.

En entrevista ofrecida al espacio Grand Slam de Industriales de La Habana, este talentoso atleta habló sobre su primer período con los azules y la función que jugará para la próxima serie.

¿Cuáles fueron los primeros pasos de Lázaro Ponce en el béisbol?

Desde bien pequeño sentí una gran atracción por la práctica del béisbol, mis padres fueron pieza fundamental en mi carrera, ellos me introdujeron en este deporte cuando tenía 5 o 6 años. A pesar de ser oriundo de Playa empecé a practicar la disciplina en el municipio Lisa donde tuve buen desenvolvimiento. Luego por mi rendimiento pasé a estudiar a la EIDE a la edad de 12 años incorporándome a la pirámide, venciendo todas las categorías hasta debutar con los Industriales.

¿Cómo recuerdas tu debut con los Industriales?

Fue un gran orgullo poder integrar la nómina de los azules debido a que era mi sueño de niño, considero que llegar a los Industriales es el anhelo de muchos atletas tanto de la capital como de otras provincias. Poder verme en el primer equipo fue una enorme alegría.

Además, fue un gran salto debido a que existe un gran contraste entre las categorías juveniles y el máximo nivel, me costó un poco de trabajo asimilar el rol de participar en una Serie Nacional, pero mi juventud me jugó a favor porque sentía que no tenía nada que perder y me impulsaba a dar lo mejor de mí a pesar de no tener mucha participación.

Sin duda alguna la labor de un receptor es fundamental en un terreno de pelota, ¿qué preparación tuviste para cumplir esta misión en un equipo tan mediático como Industriales?

Los jugadores que no tienen tanta participación en un elenco siempre tienen que estar listos para ingresar en el juego, en especial los receptores, a lo mejor no participas en dos o tres encuentros, pero si ocurre cualquier acontecimiento el atleta debe estar listo para entrar. Mi preparación en aquel entonces fue rigorosa preparándome mentalmente para aprovechar todas las oportunidades que me dieran.

En tu primer período como Industrialista coincidiste con varios directores, cómo fue tu participación en sus respectivas temporadas.
Empecé en el año 2014, en aquel entonces fue la última temporada de Lázaro Vargas como mentor, en ese tiempo era muy joven y no conté con muchas oportunidades, tampoco tuve ese tiempo para crear lazos con el director.

Luego con Javier Méndez puede tener más protagonismo, en su primer año jugué varios desafíos, ya para su segundo período tomé la titularidad la mayor parte de la temporada por el contrato que tuvo Frank Camilo en el exterior.

Javier me impregnó mucha confianza debido a que tenía que tomar esa difícil responsabilidad. Después de la salida de Javier llegó Víctor Mesa, con Víctor pude jugar varios encuentros por una fractura en el dedo de Frank Camilo, pero desgraciadamente luego de tres sub-series de mi titularidad me lesioné y esto me alejó del proceso.

¿Luego de la lesión, qué tratamiento seguiste y cómo fue el proceso de recuperación?

Fui sometido a tratamiento quirúrgico a través de cirugía por mínimo acceso, en el Hospital Frank País. El trato fue excelente por parte del equipo médico, el proceso de recuperación fue bien difícil, pero tuve el apoyo de los entrenadores y poco a poco fui retomando la forma, pero al cabo de seis meses de haber sido intervenido recaí con molestias, fueron tiempos difíciles debido a que estuve alrededor de dos años sin poder jugar béisbol.

Después de estar alrededor de dos años fuera de los terrenos de béisbol. ¿Por qué no volviste a incorporarte al equipo?

En la preparación de la campaña 60 inicialmente no fui titular en la receptoría durante la serie provincial debido a las inseguridades que tenía a raíz de la lesión. Poco a poco recuperé mi forma física y pude volver a jugar un partido completo. Posteriormente vino la conformación de los Industriales para la Serie Nacional, pero los entrenadores consideraban que aún no me encontraba en buena forma, las autoridades locales y directivos me convencieron de estar un año de préstamo con los Piratas de la Isla para que paulatinamente fuera compitiendo por mi titularidad para recuperar la confianza como jugador.

Dentro de tu paso como jugador de la Isla vimos tu incursión en la primera base. ¿Esto formó parte de la preparación o fue decisión tuya?

Fue una decisión de los directores del equipo, a mi llegada al conjunto la posición estaba cubierta por Acebal, quien es un excelente receptor, pero donde más grietas tenía defensivamente la plantilla era en la primera base, conversaron conmigo y acepté, el que juega pelota sabe que se debe aprovechar todas las oportunidades sin importar la posición, también alternaba en la receptoría con el propio Acebal, al final efectué alrededor de 25 juegos como cátcher.

¿Cómo fue tu adaptación y posteriormente relación con los jugadores y directivos de la Isla?

El equipo de los piratas es muy joven y son peloteros que conozco hace bastante tiempo porque en varias ocasiones coincidíamos en la serie sub-23 y categorías inferiores. Al comienzo fue complicado debido a que venía de otra provincia, pero es algo normal dentro de cualquier proceso adaptativo, mis compañeros se dieron cuenta que mi objetivo era ganar y apoyar en todo al equipo y poco a poco me gané su confianza, agradecer al cuerpo técnico por su apoyo en todo momento, llegué a sentirme tan cómodo como si estuviera en mi propia provincia.

¿Consideras que tu paso por los Piratas te sirvió para recuperar tu confianza?

Absolutamente, eso fue un paso que costó lograrlo, pero ver el resultado que tuve durante toda la temporada me devolvió mi confianza como pelotero y me demostró que todavía tengo mucho que dar. Esta experiencia sin duda alguna me fortaleció físico y mentalmente para regresar y darlo todo en mi regreso a la capital.

¿El retiro de Frank Camilo Morejón influyó en tu regreso al equipo o era algo que estaba previamente planificado?

Ese es un tema que los atletas no dominamos, eso el algo a nivel de comisión y directivos provinciales, los peloteros no tenemos acceso a esa información. Mi préstamo era de jugar un año en la Isla, pero debido a mi temporada con el equipo no quería ser egoísta y pensaba estar presente una campaña más. A lo mejor la salida de Frank hizo que los directivos pensaran en mi reincorporación, pero personalmente no regresé por esa cuestión, volví por mi finalización del contrato.

¿Cuánto ha influido la figura de Frank Camilo Morejón dentro de la carrera de Lázaro Ponce?

Tuve la suerte de coincidir con Frank, quien es un atleta en todo el sentido de la palabra. Es un jugador que no deja de enseñar, tuve la oportunidad de decírselo recientemente y le expresé que él no se iba del todo porque es un excelente ejemplo. Frank me corregía en mi preparación como jugador en mi primera incursión en los Industriales, diariamente me nutría de sus lecciones, no cabe duda la categoría de Frank como receptor.

¿Para la actual serie ocuparas la receptoría o la primera base?

La primera base es una posición que me gusta mucho defenderla, pero mi área es la receptoría, en las prácticas alterno en muchas ocasiones, mi paso por la Isla me dio la posibilidad de descubrir una nueva posición así que cumpliría felizmente en cualquier función que me otorguen los directivos.

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Por: Jorge Alejandro Fernández