​SANTOYA o PACHECO: ¿quién será el dueño de la inicial azul?

Numerosas fueron las nuevas inserciones para esta temporada en la nave capitalina, ahora figuran nombres como los de Sandy Menocal, Remberto Barreto, Yasiel Santoya y Walther Pacheco; entre otros. Estos últimos mantienen una férrea disputa por el puesto de la primera base para el juego inicial de la próxima Serie Nacional 61.

 Por una parte, de Santoya ya no queda mucho que agregar, pues está en los terrenos de béisbol cubano hace más de diez años. El espirituano ha ocupado un rol fundamental dentro las selecciones cubanas y del equipo matancero, del cual pudo ser capitán y campeón en la serie 59.

En la pasada campaña  promedió ofensivamente .272, producto de 56 hits en 206 veces al bate, con 32 carreras impulsadas, diez dobles y seis jonrones. Un poco por debajo de su rendimiento con el madero, pero nadie puede cuestionar su jerarquía y oportunidad dentro del cajón de bateo. También es importante destacar que guante en mano muestra vastas habilidades, las cuales le permitieron registrar durante 57 juegos solo seis errores en 541 lances, para un average de .989 y participó en 62 doble plays.

Por otra parte, se encuentra Walter Pacheco Abreu, un joven habanero que decidió probar suerte en Villa Clara. Luego de excelentes resultados en la categoría sub 23, se hizo con un hueco en el line up naranja, ya sea como defensor del primer cojín o como bateador designado.

La temporada anterior concluyó con average ofensivo de .320, resultado de 58 imparables en 181 turnos al bate, empujó 37 carreras, y pegó 13 dobles y cinco vuelacercas. Defensivamente se comportó a la altura, aunque con menos juegos al campo que su rival por el puesto en los Leones. En 28 encuentros cometió dos errores en 264 lances, promediando .992, además de involucrarse en 37 jugadas de doble matanza.

Alrededor de esta decisión se genera una gran incertidumbre, debido a que presentan perfiles muy diferentes. Uno es joven, deseoso de triunfar, con condiciones excepcionales y un mejor resultado el año anterior. Mientras que el otro es más veterano, con experiencia sobrada, incluso en postemporada;  juega un béisbol atrevido, algo que ha distinguido al representativo habanero desde sus comienzos. Pero, en su contra tiene que el año precedente perdió la titularidad en su equipo por el bajo rendimiento mostrado en algunos pasajes del campeonato. 

Los partidos de preparación y los entrenamientos serán otra vitrina para ambos,  en función de ello y las necesidades del equipo se decantarán por la juventud o la experiencia. Solo Carmona y su equipo de técnicos saben cómo aliviar ese dulce dolor de cabeza que los aqueja. 

Por Embarek Miguel El-Bah Valdés