HISTORIA REAL: Industriales impidió récord de Villa Clara

Transcurría la Serie Nacional de los años 1995-1996 y Villa Clara había alcanzado el título de los tres campeonatos anteriores y buscaba igualar la marca impuesta por Industriales de cuatro consecutivos. Sin embargo, vieron frustrados sus deseos cuando los propios Leones se interpusieron en la batalla final.

En aquella serie número 35 el formato era diferente al actual, pues los dieciséis equipos estaban divididos en grupos de cuatro y según la región del país. El ganador de cada cuarteto pasaba directamente a la semifinal de siete choques a ganar la mayor cantidad. Pinar del Río e Industriales fueron los clasificados por el Occidente, mientras que Santiago de Cuba y Villa Clara por la zona Oriental. 

El conjunto naranja dominó la temporada regular sin muchas dificultades, bajo el mando de Pedro Jova —quien será manager en la venidera contienda— consiguieron un balance positivo de 48-17, siendo el mejor registro de victorias y derrotas de las selecciones clasificadas a semifinal.

Mientras, Industriales estaba sediento de victoria, su última campaña vencedora había sido la temporada 85-86, con la maestría de Pedro Chávez como director. Diez años después llevaría las riendas del equipo uno de los protagonistas de ese último lauro, el máscara Pedro Medina.

El exreceptor convertido a entrenador tenía una sola meta: devolverle a la afición capitalina la alegría de subir nuevamente a lo más alto del podio. Para ello contaba con un equipo fusionado entre jugadores veteranos y figuras noveles como Carlos Tabares y Alexander Malleta. 

En el cuadro la “esquina caliente” era de Lázaro Vargas, la estelar dupla de Germán Mesa y Juan Padilla defendían el campo corto y la segunda base respectivamente. En los jardines la figura era Javier Méndez un seguro para custodiar la pradera central. 

Detrás de home estuvieron alternando el puesto Ricardo Miranda y Francisco Santiesteban, mientras que Bárbaro Cañizares era utilizado como bateador designado. Como serpentineros destacaron Orlando “El Duque” Hernández, Lázaro Valle y Jorge Fumero, este último terminó recibiendo el premio de jugador más valioso de esa serie nacional.

A pesar de la buena compilación de jugadores que presentaba Industriales, los dirigidos por Jova iban al corriente y presentaban tres series consecutivas en su aval. Tenían en esa plantilla nombres como Víctor Mesa, Eduardo Paret, Rolando Arrojo, Eliécer Montes de Oca y otros que iban a tomar importancia en temporadas posteriores como Ariel Pestano y Ariel Borrero.

En el sexto juego de ese playoff final, Industriales vence a Villa Clara en un Augusto Cesar Sandino abarrotado; fue clave el jonrón de Juan Padilla de tres carreras que les daba una ventaja importante a los azules. De esta manera los azules de la capital alcanzaban su octavo campeonato en Series Nacionales y se mantenían como el único equipo de la pelota cubana capaz de lograr la hazaña de cuatro títulos consecutivos.

Por Evelio Guerrero