ALFREDITO RODRÍGUEZ: la fortuna es el pago al sacrificio

Alfredo Rodríguez es uno de esos peloteros habaneros que nunca tuvo la oportunidad de vestir la camiseta de Industriales, pero que siempre mostró suficiente aptitud para integrar la fila capitalina. Su paso por el béisbol no ha sido fácil, según información reciente de Cubalite, el natal de San Miguel del Padrón perdió a su madre con solo siete años un golpe duro para cualquiera y más para un niño. Con la ayuda de su familia logró continuar y aferrarse a este deporte, que no solo era su pasión sino también la de su difunta progenitora.

Su situación económica no era la ideal, practicar sin desayunar ni almorzar no fue extraño para Alfredito. A esto se sumaba la dificultad en adquirir los implementos para poder practicar el deporte; los guantes, los spikes se convertían en lujos y no en lo que en realidad eran, necesidades básicas para un pelotero. Muchas veces debió de empinarse para asistir a los torneos solo, pues su padre, de quien heredó nombre y apellidos, debía trabajar para llevar un plato a la mesa.

El talento del muchacho fue reconocido e integró varios equipos juveniles, aunque siempre por problemas logísticos las competencias internacionales se alejaban de su vista. Destacó en las provinciales y cuando fue llamado a hacer el equipo Metropolitanos, este desapareció del máximo evento del béisbol cubano.

Prosigue el material publicado en Cubalite que al año siguiente los resultados en las provinciales fueron igual de buenos, pero fue eliminado de la preselección de Industriales de forma temprana. Después de un paso bastante dulce por las categorías inferiores, el ascenso a las Series Nacionales se complicó para el habilidoso campo corto.

En una Copa Antillana de Acero, Jorge Tartabull y Rigoberto Gómez, dos habaneros que formaban parte del elenco de La Isla de la Juventud le comentaron que su equipo buscaba torpedero. Luego de hacer las coordinaciones necesarias su inclusión en el equipo pinero se concretó y su debut no pudo ser mejor. Frente al zurdo artemiseño Yulieski González pegó de 4-2 y se lució al guante para darle la victoria a los suyos.

Alfredito se adueñó de la posición en la Isla y continuó brillando a la defensiva, lo cual lo llevó a consagrarse como Guante de Oro del campeonato. Por si fuera poco, el subtítulo de la serie y el reconocimiento como Novato del Año fueron otros premios para la paciencia y el esfuerzo del joven beisbolista.

Esa fue su única Serie Nacional, la precaria calidad de vida que rodeaba su día a día lo convenció a probar fortuna en otro país y otro béisbol. Desde Ecuador, pasó a Haití y después a República Dominicana. En tan solo tres meses firmó un contrato millonario con los Reds de Cincinnati y esto le brindó la posibilidad de proveer de una mejor vida a los suyos.

El paso por Ligas Menores ha sido fructífero, con excelentes resultados en AAA y en la pretemporada de los Rojos. Contribución importante la realizó la Academia de la Familia Gurriel, quienes asesoraron al pelotero de 27 años a día de hoy, en el aspecto ofensivo de su juego.

Alfredo Rodríguez, asegura que su objetivo es llegar a Las Mayores y para ello cuenta además de con talento con la ayuda de las deidades de su religión, pues proviene de una familia religiosa. Los éxitos logrados todos los dedica a su madre y a su padre.

Con información de Cubalite

Por Embarek Miguel El-Bah Valdés