RENÉ AROCHA culpó al gobierno cubano de difícil momento de su vida

El otrora lanzador de Industriales y las selecciones nacionales, René Arocha, contó la historia a sus seguidores de cómo han sido los últimos 31 años de su vida, luego que decidió abandonar Cuba en 1991.

Según contó desde su cuenta de Facebook todo no ha sido bueno, a pesar de haber cumplido el objetivo de convertirse en jugador profesional en las Grandes Ligas de Beisbol (MLB, por sus siglas en inglés), ha tenido que estar alejado de su familia durante todo ese periodo.

«Mis amigos muchos de ustedes saben quien es Rene Arochа, el pitcher de los Industriales y de los Cardenales de San Louis en Grandes Ligas, pero no saben exactamente lo que a pasado él después que escapó del equipo Cuba en 1991», así inició el post de quien perteneció a la mencionada franquicia desde 1993 hasta 1995.

Fue entonces cuando comentó a los más de cinco mil miembros de su cuenta el más grande de los sacrificios que ha hecho durante su vida, decir adiós a sus familiares y no haberlos visto nunca más.

«Tenía un abuelo que era mi padre ya que el biológico nunca asumió su rol, tenía una madre, una hermana una tía solterona que vivía para sus sobrinos, mi hermana y yo. Tenía mi hija, que dejé con 8 años y gracias a dios nos reencontrarnos a los 19», narró Arocha.

Explicó, además, que hoy su tía sufre de alzheimer y que aún espera que el vaya a visitarla. Al tiempo que compartió el video de una videollamada realizada a la anciana, en la cual ella le dice que lo extraña y que hace mucho tiempo no lo ve.

En el final de la publicación dijo se dirigió nuevamente a sus seguidores y dijo: «nada mi gente seré culpable o no, solo creo que por culpa del comunismo en Cuba perdí mi familia. Mi única hermana hace 31 años que no puedo abrazarla. Algún día será».

Arocha estuvo sobre los montículos de la MLB durante cuatro temporadas, en las cuales logró 18 victorias, 17 derrotas y 11 juegos salvados . Exhibe un promedio de carreras limpias de 4.11 y propinó 190 ponches, en 331.0 entradas lanzadas.

Por Aylet Morales