ACERCAMIENTO CRÍTICO: ¿Otro paso en falso?

Desde hace tiempo anhelamos un equipo de béisbol cubano lleno de estrellas de las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés). Muchos hemos dibujado en nuestra mente un terreno y ubicado en cada posición a quien creemos que debería estar por méritos deportivos, pero lamentablemente solo en nuestros sueños gana el deporte nacional.

Luego de que el comisionado de la MLB, Rob Manfred, comunicara que las la asociación que representa no intervendrá en la convocatoria del equipo Cuba para el próximo Clásico Mundial, se generaron varias especulaciones, algunas de ellas con carácter de victoria para aquel que prioriza los intereses políticos por encima del resto.

La respuesta de la Federación Nacional de Béisbol fue inmediata y apunta a no convocar para el próximo Clásico a figuras que hayan abandonado equipos Cuba en eventos internacionales. Está decisión quiebra los deseos de ver a figuras como Yulieski Gurriel, a su hermano Lourdes Jr., Yadiel Hernández y otras que se merecen estar por sus números en las últimas campañas.

Es cierto que existirá un nivel superior si se logran convocar a atletas como Néstor Cortés que llegó recién nacido a los Estados Unidos y otras que tuvieron que poner en riesgo sus vidas para poder lograr sus sueños de jugar en la Gran Carpa. Pero no podemos hablar del riesgo que corren las vidas cruzando fronteras y marchándose en embarcaciones marítimas y luego de cierta manera premiarlas.

O sea, ¿se va apoyar a un pelotero que abandona el país ilegalmente, poniendo en peligro su vida y se tachará a aquel que abandonó una delegación nacional? Si es así el caso, alguien está alimentando su ego.

En el último año cientos de personas han fallecido en una travesía que al parecer nadie podrá detenerla. Por suerte, hasta ahora ningún atleta ha estado reflejado en estos números de desaparecidos, aunque sí buscan la manera de salir de la isla, ejemplo de esto es Andy Cruz, el campeón Olímpico de Tokio 2020, quien fue capturado intentando salir por mar.

Abandonar una delegación, en lo deportivo, puede ser castigado, pero no del todo cuando por motivos no vinculados al atleta se le impide y dificulta llegar a ser un pelotero profesional. El abandono de las delegaciones va a seguir ocurriendo porque es la forma más fácil del pelotero de llegar a su destino.

Por lo que no permitirles jugar bajo la enseña nacional no frenará estos hechos, mientras no se resuelvan los principales problemas que tiene el beisbol de la isla. No obstante, la mayoría de las veces estas «fugas» ocurren por cuestiones económicas.

Otras federaciones deportivas cubanas hace un tiempo dieron un gran paso. En la selección de fútbol 11 podemos disfrutar de estrellas como Onel Hernández, en el de voleibol a otras como Robertlandy Simón, sin embargo, al parecer en el beisbol habrá que esperar otro poco, porque se siguen dando pasos en falso.

En un final, no es una victoria para nadie, sino como me comentaba un amigo, el perdedor es el aficionado que se disgustará por no ver ganar a su equipo, sabiendo que Cuba tiene y tendrá peloteros de clase mundial.

Por Ernesto Méndez Tous

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