«El Duque» Hernández develó su mejor momento en la pelota cubana

Por Aylet Morales

Orlando «El Duque» Hernández ha sido uno de los lanzadores más destacados que ha vestido la camiseta de los Industriales durante la última década del siglo pasado. El pasar de los años no ha borrado de la memoria de los aficionados que le vieron subirse sobre la lomita de los estadios cubanos y dominar a sus rivales con gran facilidad.

Hace un tiempo atrás el ex jugador del conjunto de la capital conversó durante el show de Swing Completo y contó cuál fue el momento más importante que vivió mientras jugó pelota en Cuba. Algo que generó el suspiro de los panelistas presentes ese día en la entrevista online.

«El momento que más disfruté definitivamente fue el momento en que me dieron la noticia de que estaba en el equipo Industriales», dijo el antiguo lanzador de los Leones capitalinos. «Eso fue  un momento grande de mi carrera, porque así le si una galleta sin manos a muchos que no abogaron por mi calidad como lanzador y atleta», agregó.

Ante esa revelación surgió la pregunta de cómo se sintió una vez ya estando en el conjunto azul en aquel año 1987. «Imaginen llegar a la preselección de un equipo donde esté Pablo Miguel Abreu y René Arocha, -ambos presente en la programa- era un privilegio para mí», indicó.

Más adelante recordó que el primer juego que ganó fue en una ocasión que subió al montículo en sustitución de Abreu. «Ese es un momento que lo tengo bien grabado en mi memoria, como si lo estuviese viviendo siempre», terminó diciendo quien a once a los de su debut en Cuba llegó a las Grandes Ligas de Beisbol para representar a los Yankees de Nueva York.

“El Duque” participó en diez Series Nacionales, en las que lanzó en 247 juegos, ganó 126 y perdió 47. Registró efectividad de 3.05 y 1211 ponches, todo el tiempo con los Industriales. Con los cuales levantó el título de campeón en 1992 y 1996. Además, cuenta en su palmarés haber sido parte del equipo cubano ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Barcelona 1992.

Con los Yankees, en la Gran Carpa, estuvo durante seis temporadas. Allí consiguió coronarse entres oportunidades (1998, 1999 y 2000) y luego lo hizo y luego lo hizo en 2005 con los Chicago White Sox. A su paso por el mejor beisbol del mundo dejó un registro de 95 juegos ganados y 65 perdidos, con u promedio de carreras limpias de 4.13.

Esto le permitió ser considerado un gran referente dentro del deporte de las bolas y los stickers, al punto de que en la actualidad colabora como uno de los analistas de las trasmisión de la MLB de la gran cadena deportiva ESPN.

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